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miércoles, 22 de septiembre de 2010

LA ESTABILIDAD MATRIMONIAL CLAVE PARA EL SOCIALISMO



Si el socialismo es para mejorar el bienestar de los ciudadanos, esto no se puede conseguir si no se da felicidad y estabilidad a los matrimonios. De lo contrario no sería socialismo sino ultraliberalismo.

El fracaso viene porque las cosas se sacan de su naturalidad. No se puede promover los conflictos matrimoniales y al mismo tiempo reducir el maltrato y los asesinatos de género, estos casos los hay que tratar con sabiduría y conocimiento. Las medidas que se han tomado no fueron lo suficientemente efectivas a pesar de imponer duros castigos ya que esta no es la solución, si no se toman otras medidas más eficaces este problema no tendrá solución.
 La solución esta en darle estabilidad a los matrimonios que es lo contrario de lo que se esta haciendo ya que esto es la mejor política social que se puede hacer y cualquier otro invento es contraproducente.

La desestabilización matrimonial favorece a las mafias, por eso están interesadas en ello, con la ayuda de la pornografía esclavizan y explotan a las personas para enriquecerse, esto es un gran perjuicio social, también beneficia económicamente a otras multinacionales. Lo que no les interesa económicamente ni siquiera sale en los medios de comunicación. La estabilidad matrimonial es todo lo contrario, a quien más favorece es a las mujeres. Es descabellado pretender favorecer al género femenino promoviendo la separación conyugal.

LAS VENTAJAS DE LOS MATRIMONIOS ESTABLES

El matrimonio protege contra la depresión y la ansiedad

Según un reciente estudio internacional, el matrimonio reduce los riesgos de depresión y ansiedad, unos trastornos que afectan mucho más a las personas que terminaron una relación. Las conclusiones se presentaron por la psicóloga Kate Scott, de la universidad de Otago de Nueva Zelanda, tras un trabajo coordinado por la Organización Mundial de la Salud.

El sondeo se ha realizado entre 34.493 personas en 15 países y está basado en los estudios de la sección de Salud Mental Mundial (WMH, por su sigla en inglés) de la Organización Mundial de la Salud.

Poner
fin al matrimonio bien por separación, divorcio o muerte está relacionado con un incremento del riesgo de trastornos mentales, con las mujeres siendo más propensas a recurrir al abuso de sustancias y los hombres más proclives a acabar deprimidos, según una de las conclusiones del estudio.

Lo que hace esta investigación única y más sólida es la muestra tan grande y de tantos países y el hecho de que tenemos datos no sólo de la depresión sino también de la ansiedad y de los trastornos por consumo de sustancias, explica Scott. Además, pudimos observar lo que sucede en cuanto a salud mental en el matrimonio, comparando tanto las relaciones que no acaban en boda, como el final de un matrimonio, agregó.

Scott dijo que el estudio encontró que el matrimonio, comparada con la opción de no casarse, era mejor para la salud mental de ambos sexos, no sólo mujeres, tal y como habían concluido estudios anteriores.

No obstante, el sondeo encontró que los hombres son menos propensos a la depresión en su primer matrimonio que las mujeres, un factor que Scott dijo estaba probablemente relacionado a los roles tradicionales de género en casa, mientras que otros estudios de la WMH han demostrado que en las mujeres con mejor educación, los índices de depresión tienden a caer.

La otra diferencia de género que el estudio encontró es que el matrimonio reduce el riesgo de trastorno por abuso de sustancias más en las mujeres que en los hombres. Scott dijo que esto se puede explicar por el hecho de que las mujeres suelen ser las principales cuidadoras de los niños pequeños.

EL VALOR DE LA ESTABILIDAD
Sin
embargo, la desventaja del matrimonio, según el estudio, es que su fin supone un impacto negativo en ambos géneros.

Lo que nuestro estudio señala es que la relación matrimonial ofrece una gran cantidad de beneficios de salud mental para hombres y mujeres, y que la angustia y los trastornos asociados con la eliminación del matrimonio hace a las personas vulnerables al desarrollo de trastornos mentales, concluyó Scott.

El estudio, publicado recientemente en la revista británica Psychological Medicine, fue realizado en asociación con la Organización Mundial de la Salud, Harvard University y otras instituciones internacionales.

COMO CONSEGUIR UN MATRIMONIO FELIZ

Como en todo aprendizaje al principio en el matrimonio se cometen errores.

CONSULTARSE EL UNO AL OTRO

Ahora de casados las decisiones de uno afectan al otro, es conveniente dialogar entre ambos antes de tomar decisiones, una buena comunicación entre ambos es imprescindible.

Antes de tomar decisiones hay que hacer lo siguiente:

Explicar lo que uno se propone hacer
Escuchar la opinión del otro
Estar dispuestos a hacer ciertos cambios para complacer al otro cónyuge

COMO HACERLO

Explíquele al cónyuge cual cree que es la mejor opción sin planteárselo como si fuera un ultimátum o una decisión ya tomada
Pregúntele su opinión y no olvide que su pareja tiene derecho a pensar de forma diferente
Demuestre que es razonable complaciendo en lo posible los deseos del otro

HABLAR CON TACTO

No todo el mundo esta acostumbrado a que lo traten con el mismo grado de franqueza.

Hay que ser amables el uno con el otro.

Tener amabilidad para intervenir en asuntos delicados o tratar a los demás en situaciones comprometidas sin ofenderlos.

Si su pareja hace algo que le molesta, piense en como se lo diría, si en vez de ser su cónyuge fuera un buen amigo o el jefe. ¿Emplearía el mismo tono y las mismas palabras? Que cada uno haga una lista de porqué su cónyuge merece que lo traten con más respeto y tacto que un amigo o el jefe.

El esposo se ha de adherir a la esposa y la esposa ha de ser su complemento o compañera. El esposo ha de tratar a la esposa aún en circunstancias difíciles con el mismo amor y cuidado como trata a su propio cuerpo.

La esposa ha de respetar el papel del marido como hombre, esto aportará felicidad al matrimonio. Si en algún asunto serio no concuerdan, en vez de atacar al esposo lo más sabio es atacar el problema y no dejar de usar la amabilidad, tratarlo con respeto incluso cuando él cometa errores, este comportamiento hará que su marido la ame más profundamente.

Al comienzo de un matrimonio los dos deben de hacer cambios. Se deben de preguntar el uno al otro como pueden mejorar y que cada uno anote las sugerencias del otro y las ponga en práctica.

Lograr un matrimonio feliz es como aprender andar en bicicleta, lo cual es normal que los cónyuges cometan errores los primeros años de casados. Saber reconocer los errores es acto de madurez.

Es conveniente cultivar un sano sentido del humor. Aprender a reírse de sus propios errores, pero tomándose en serio las preocupaciones de su pareja. Aprovechar las oportunidades que se presentan para hacerse felices el uno al otro.

No se debe coquetear con las personas del sexo opuesto.

LA BONDAD AMOROSA DOMINA LA LENGUA

La bondad amorosa es aquello que es bueno y que se hace por amor. Lo cual es más importante que cuando se hace por lástima o misericordia.

Es muy importante saber dominar la lengua.

Alguien dijo, que la lengua nadie de la humanidad la puede dominar. Cosa ingobernable y perjudicial, está llana de veneno mortífero.

Pero como de la abundancia del corazón habla la boca, un buen corazón lleno de amor, pues el amor sí puede controlar la lengua.

Si el amor leal del marido guía la lengua, no hablará despectivamente de ella ni divulgará sus errores. Por el contrario se complacerá en alabar sus virtudes. Y aunque se produzcan desacuerdos, la bondad amorosa lo llevará a evitar comentarios humillantes.

La buena esposa también aplica la ley de bondad amorosa en todo lo que dice y no se deja llevar por caminos equivocados. Demuestra “profundo respeto a su esposo” hablando bien de él en público, y así contribuye a que la gente lo estimule cada vez más. Como no quiere que los hijos le pierdan el respeto a su padre, no critica sus opiniones ni sus decisiones delante de ellos. Más bien trata esos asuntos con él en privado.

La mujer sabia edifica su casa, logra que su hogar sea un oasis de paz para toda la familia.

Ciertamente, aún en la intimidad del hogar, es esencial que los cónyuges se dirijan el uno al otro con respeto, sin ira ni cólera, ni maldad, ni habla injuriosa, ni obscena. También tienen que “[vestirse] de los tiernos cariños de la compasión, la bondad, la humildad mental, la apacibilidad y la gran paciencia”. El amor es el vínculo perfecto de unión.

Si los hijos ven que sus padres se hablan siempre con respeto, amabilidad y cariño, no solo serán más felices, sino que muy probablemente copiarán su ejemplo al ver sus cualidades, los motivará a ser considerados con el sexo opuesto y hará que crezcan con el deseo de imitarlos.


miércoles, 9 de junio de 2010

MENOS CONSUMISMO ES MÁS LIBERTAD

MENOS CONSUMISMO MENOS ESCLAVITUD PARA SER MÁS LIBRES

Los que se hacen llamar expertos, sabios, entendidos, etc. nos dicen que en el futuro tendremos que trabajar más, esto quiere decir que tenemos que ser aun más esclavos, que tenemos que trabajar más horas y hasta más edad. Esto nos lo dicen los que están ganando grandes salarios a nuestra cuenta y que tienen miedo debido a que ya no saben vivir con lo poco. Lo que estos dicen es lo que nos espera de la política neoliberal globalizada ya que para que unos puedan ganar mucho más dinero otros tienen que trabajar mucho más.

El problema de falta de fondos que profetizan para el cobro de las pensiones para dentro de unos cuantos años, en caso que hubiera tal problema se solucionaría aplicando una política social, que sería repartir a partes iguales lo que se recauda a través de la Seguridad Social, de esta forma ningún jubilado quedaría sin pensión. Claro, esta clase de “entendidos” no acierta estas cosas porque su mentalidad piensa en el gran capitalista pero no en lo social, por eso estos entendidos no entienden.
El neoliberalismo se basa en que trabajemos mucho para que los multimillonarios que dominan el mercado del trabajo ganen más para ser mucho más ricos.

Por otra parte tenemos el ultraliberalismo que nos lleva al mismo camino, ya que se basa en que tengamos muchos vicios y adquiramos muchos lujos para que consumamos mucho más de lo que necesitamos, para que los grandes capitalistas que tienen grandes negocios basados en el consumismo ganen el máximo dinero posible.

Del resultado de estas políticas antisociales heredamos la esclavitud. Cuanto más consumimos más nos endeudamos, más tenemos que trabajar y más contaminamos. Debido a que el neoliberalismo se trata de concentrar el poder en el menor número de personas posible, terminamos haciéndonos todos los demás esclavos de unos pocos, oprimidos, sin posibilidades de poder disfrutar de la compañía de nuestra familia y de nuestra salud tanto física como espiritual.

LA POLÍTICA PARA EL BIENESTAR SOCIAL ES TODO LO CONTRARIO

Se trata de consumir menos, solo lo necesario, para tener que trabajar menos, para vivir mejor dedicando más tiempo a la familia, al ocio y al descanso. Debido a que si consumimos menos podemos permitirnos el lujo de trabajar menos, lo cual trabajarían más personas obteniendo como resultado la reducción del desempleo

EL GRAN PROBLEMA DEL AGOBIO

EL CONFLICTO entre trabajo y familia es una cuestión preocupante para la sociedad. Como in¬dica una fuente, "los constantes y acelerados cambios de la economía mundial, las presiones de la competen¬cia y los avances de la tecnología han difuminado la frontera tradicional entre la vida laboral y la vida fami¬liar". Estos elementos han generado una riqueza sin precedentes, pero ¡a qué precio! "Millones de perso¬nas viven sobrecargadas de trabajo, saturadas de ac¬tividades y abrumadas por las preocupaciones-dice un escritor-. Vivimos en un puro agobio."

Ahora añádanse los efectos desalentadores de la ac¬tual recesión económica. Muchos obreros y oficinistas están perdiendo sus empleos y sus casas. ¡Ya qui¬sieran ellos estar trabajando duro!

Analicemos la magnitud del problema

~ De cada 10 europeos, 6 sufren de estrés laboral.

~ En Estados Unidos, 1 de cada 3 empleados se siente sobrecargado de trabajo todo el tiempo.

~ De cada 3 canadienses, a más de 2 les resulta difícil conciliar el empleo y la familia.

~ Más de seiscientos millones de trabajadores (el 22% de la fuerza laboral del mundo) pasan más de cuarenta y ocho horas semanales en el trabajo.

Tales estadísticas ponen al descubierto una trage¬dia humana de vastas proporciones. Algunos estudios vinculan los horarios de trabajo prolongados e irregu¬lares con mala salud, relaciones tirantes, deficiencia en la crianza de los hijos, separaciones y divorcios.

Muchos trabajadores se sienten agobiados por el trabajo, o se encuentran entre los millones de personas que están desem¬pleadas. ¿Cómo lograr equilibrar mejor el trabajo y la fa¬milia?

“DOBLE JORNADA”

"Al volver del trabajao muchas mujeres tienen que preparar la comi¬da, limpiar la casa, lavar la ropa, ir por los niños a la escuela, ayudarles a hacer las tareas, hacer que se bañen y acostarlos. Terminan rendidas de cansancio." Se calcula que de los 1.200 millones de mujeres trabajado¬ras, millones de ellas se ven enfrenta¬das a esta agobiante "doble jornada". Muchos hombres se hallan en la mis¬ma situación. No obstante, las en¬cuestas revelan que el hombre, por lo general, rehúye las tareas domésticas y que estas siguen recayendo casi ex¬clusivamente en la mujer, sea que tra¬baje fuera del hogar o no. A la mujer en vez de ser liberarda del trabajo, este sistema liberal la ha hecho más esclava.

UNA de las mayores preocupaciones en es¬tos tiempos de crisis económica es tener un empleo fijo que garantice el sostén de la fa¬milia, lo cual no siempre es fácil, sobre todo cuando a miles de trabajadores se los está des¬pidiendo. Si de repente uno se ve desemplea¬do, su objetivo principal es encontrar otro tra¬bajo.

Aun así, hay cosas más importantes en la vida que el trabajo. "¡Seamos realistas! Nin¬gún moribundo dice: '¡Ojala hubiera pasado más tiempo en el trabajo!'." Para llevar una existencia plena y satisfactoria, obviamente hace falta dedicar tiempo al trabajo; pero ¿a qué más? A la familia y al entretenimiento. ¿Cómo equilibrar estas importantes esferas de la vida?

Tiempo para el trabajo y tiempo para cada persona

Tenemos que trabajar para proveer a la familia, 'comer, beber y ver el bien por todo nuestro duro trabajo ‘. En efecto, trabajar largas horas, sacrificando el descanso o el entretenimiento adecuado, nos priva de muchas de las alegrías de la vida; además, provoca graves problemas de salud.

Trabajar en exceso de manera habitual se asocia con la obesidad, el alcoholismo, las enfermedades cardíaca, los accidentes labo¬rales, la drogodependencia, la ansiedad, la fatiga y la depresión, entre muchos otros tras¬tornos relacionados con el estrés. El exceso de trabajo puede ser incluso mortal. Según un informe, cerca de diez mil personas mueren anualmente en Japón por esta causa: la misma cantidad que muere por accidentes de tránsi¬to. Este fenómeno, conocido con el nombre de karoshi ("muerte por exceso de trabajo"), no es exclusivo de Japón.

Por otro lado, hay que anotar el atinado consejo de que: "Mejor es un puñado de descanso que un puñado doble de duro trabajo y esfor¬zarse tras el viento" Como vemos, es necesario ser equilibrados. Por eso, no debemos dejar que nuestra profesión se convierta en nuestra ob¬sesión. Tenemos que cuidar nuestra salud mental, física y emocio¬nal destinando tiempo para descansar, y gozar del fruto de nuestras labores.

"Hay que trabajar para vivir, no vivir para trabajar", Armonizando el trabajo con el descanso y el tiempo libre, lograremos atender también las necesidades de la familia que cada uno tenga. Claro está, esto no es fácil, máxime cuan¬do hay cuentas que pagar.

No dejemos que la profesión se convierta en una obsesión

Equilibrio entre trabajo y familia

Muchas familias están sobrecargadas de ac¬tividades y emocionalmente desconectadas. "El trabajo roba casi todas las energías, y a los hijos les tocan las sobras". En una encuesta hecha entre adolescentes de Estados Unidos, 1 de cada 5 marcó como su mayor preocupación el hecho de "no pasar suficiente tiempo con sus padres". Otro sondeo llevado a cabo en el mis¬mo país señala que las parejas con doble fuen¬te de ingresos hablan entre sí solamente doce minutos al día.

"Mejor es un puñado de descanso que un puñado doble de duro trabajo y esforzarse tras el viento."

¿DINERO O TIEMPO?

Varios expertos del siglo XX creían que los adelantos tecnológicos liberarían a la gente de la monotonía del trabajo y marcarían el comienzo de una "era de ocio nunca vista".

A principios de los años treinta, el pro¬fesor Julian Huxley auguró que en el futuro nadie tendría que trabajar más de dos días a la semana. El empresario Walter Gifford de¬claró que la tecnología le daría "a todo hom¬bre la oportunidad de hacer lo que quisiera" y "el tiempo para cultivar el arte de vivir [y] aumentar las comodidades y satisfacciones de la mente y el espíritu".

¿Y qué decir de las aspiraciones materia¬les de la gente? El sociólogo Henry Fairchild alardeó de que las fábricas "producirían, con una jornada laboral de no más de cuatro ho¬ras diarias, muchos más bienes que los que sabríamos aprovechar".
¿Se han cumplido tales profecías? Es cier¬to que el crecimiento económico durante los siglos XX y XXI ha sido realmente explosi¬vo. En teoría, la carga de trabajo debería ha¬ber aminorado de manera significativa; pero ¿cuál es la realidad? John de Graaf escribe: "[La gente] ha utilizado el aumento de la pro¬ductividad para conseguir más dinero -o bie¬nes, si se quiere- y no para disfrutar de más tiempo. Dicho llanamente, somos una socie¬dad que nos han convencido de que es preferible disfrutar del dinero que del tiempo".

No sacrificar los goces de la vida familiar por estar enfrascado en el trabajo
Hastiadas de la presión cada vez mayor que sobre ellas ejerce el trabajo, muchas personas están replanteándose sus prioridades y efec¬tuando cambios. Un padre de dos hi¬jos pequeños cuenta: "Yo trabajaba horas ex¬tras, y mi esposa, los fines de semana. Casi nunca nos veíamos. Finalmente, nos senta¬mos a analizar la vida que llevábamos y cam¬biamos la situación laboral. Ahora somos mu¬cho más felices". La gerente de una tienda, dice: "Esperábamos un segundo hijo, así que me puse a buscar un trabajo que se ajustara a nuestra situación familiar. Me conformé con ganar 10.000 dólares meno al año con tal de tener un mejor horario, pero valió la pena". Melina dejó su empleo al nacer su primera hija." No nos fue fácil acostumbrarnos nueva¬mente a una sola entrada -relata-, pero mi es¬poso y yo creemos que fue mejor que me que¬dara en casa con la hija en vez de ponerla en una guardería."

Hay que reconocer, sin embargo, que mu¬chas familias luchan para apenas llegar a fin de mes. Algunos esposos tienen dos empleos para sacar a flote a los suyos; en otros casos, trabajan el hombre y la mujer y dejan a los hi¬jos al cuidado de los abuelos o en una guarde¬ría. Las deudas adquiridas han hecho aumentar en gran manera la esclavitud.

Para otros muchos tal vez puedan hallar otras maneras de compaginar el empleo y las obligaciones fami¬liares. Lo esencial es no sacrificar los goces de la vida familiar por estar enfrascado en el tra¬bajo.

No cabe duda de que conciliar el trabajo, las diversiones y las necesidades familiares brinda múltiples beneficios. Para concluir, analizaremos en el siguiente artículo un in¬grediente todavía más importante para llevar una vida sencilla y equilibrada.

UNA VIDA SENCILLA Y EQUILIBRADA

LLEVAR una vida sencilla y equilibrada reporta muchos beneficios. ¿Pero qué impli¬ca? Ante todo, tal vez le convenga analizar sus prioridades. ¿Cómo?
Preguntarse: "¿Qué he logrado hasta ahora? ¿Qué me falta aún?". Enumere sus metas prin¬cipales…

Muchas personas tienen una visión miope y materialista de la vida. En realidad, dicen:

"Comamos y bebamos, porque mañana he¬mos de morir". Les parece que no hay nada mejor que el actual estilo de vida consumista de trabajar para gastar.

Muchas personas acumulan muchos bienes, para morir sin poder disfrutarlos. ¿Hace mal una persona al trabajar duro para proveerse de lo necesario? De ninguna manera. El problema es su actitud materialista. Por eso, toda su riqueza -todo aquello por lo que había luchado- a la larga no le sirve de nada. ¡Qué lamentable! La prioridad siempre debe de estar en el bienestar general de las personas.